China busca eliminar a cristianos: prohíbe evangelizar en redes sociales
China, el gigante asiático, acaba de difundir una ley que prohíbe de forma determinante la predicación, la evangelización y toda forma de compartir la fe cristiana por medio de redes sociales. Es decir, nadie puede predicar, nadie puede compartir un versículo, nadie puede enseñar la biblia ni realizar ningún tipo de actividades que difunda el contenido cristiano. Ninguna persona, ningún pastor, ningún creyente común puede publicar algo relacionado con el cristianismo.
Desde una simple oración hasta una enseñanza bíblica, ha quedado oficialmente prohibido en internet desde septiembre de este año 2025. ¿Y qué pasa con quienes se atrevan a predicar o compartir contenido cristiano en redes? Pueden enfrentar el CIERRE inmediato de sus cuentas, multas, investigaciones penales e incluso detenciones. Ahora en China, hablar de Cristo en internet se ha convertido en un acto castigado por la ley.
Estas normas que fueron publicadas por la Administración Nacional de Asuntos Religiosos en China no son completamente nuevas, pero sí representan un paso más en la censura y el control digital sobre los cristianos. Lo que antes parecía una simple restricción ahora se ha convertido en una política más firme y tecnológica, diseñada para limitar la presencia del cristianismo en espacios virtuales. Según los reportes y los artículos de este reglamento, lo que buscan es controlar cada palabra, cada transmisión y cada mensaje que haga referencia a Jesús, la Biblia o la fe cristiana.
Expertos internacionales advierten que esta podría ser una de las medidas más invasivas jamás aplicadas, ya que en la era digital donde las oraciones se comparten en línea y los cultos se transmiten en directo, estas nuevas leyes lo que intentan es desconectar a Dios del internet en China. Y seguramente te has preguntado a qué se debe esta ley tan intensa. El gobierno chino teme el rápido crecimiento de los cristianos en su país.
Se calcula que para el 2030 habrá más de 247 millones de cristianos en China, incluyendo a los católicos. Eso convertiría a China en el país con más cristianos en el mundo. Y claro, ese crecimiento tan grande puede verse como una amenaza para un sistema que quiere tener el control absoluto de lo que la gente cree y comparte.
De acuerdo con una traducción realizada por la revista Bitter Winter, el artículo 5 del reglamento indica que solo los pastores o líderes cristianos que pertenezcan a organizaciones registradas oficialmente y con licencia especial puedan predicar o impartir educación cristiana en línea. Eso significa que un creyente común que antes podía compartir un versículo, una reflexión o un mensaje de esperanza en redes sociales y hablar libremente de Jesús ahora no podrá hacerlo. Las cuentas personales en plataformas como WeChat, TikTok o YouTube o cualquier otro medio digital tienden prohibido difundir cualquier mensaje cristiano.
Además, no se permite usar la identidad cristiana para atraer seguidores o generar tráfico digital. Y lo más preocupante es que toda participación extranjera en actividades cristianas en línea se considera una infiltración extranjera, algo que podría ser penalizado severamente. Pero las restricciones no terminan ahí.
El artículo 10 del mismo reglamento prohíbe específicamente enseñar el cristianismo a menores de edad, organizar campamentos o cursos bíblicos para jóvenes y, por supuesto, evangelizar a través de Internet. La enseñanza de la Biblia para niños y adolescentes, una práctica común en muchas iglesias, ahora se considera ilegal en China. Y no solo eso, también queda prohibido comercializar cualquier contenido cristiano, vender productos relacionados con la fe o recaudar fondos en línea.
Incluso el uso de la inteligencia artificial para crear o difundir contenido cristiano está totalmente vetado. En otras palabras, ni los pastores ni los creyentes pueden usar herramientas tecnológicas para hablar de Jesús, compartir el Evangelio o difundir la Palabra de Dios. Según Bitter Winter, las plataformas que alojen contenido considerado no conforme, o sea, contenido cristiano, podrán ser obligadas a advertir, restringir o directamente eliminar las cuentas infractoras.
En la práctica, esto significa que el cristianismo digital en China está siendo silenciado. Y miles de creyentes temen que ésta sea solo una parte de un plan más grande para controlar completamente la vida espiritual en el país. Hoy, en un mundo donde millones de personas utilizan Internet para escuchar prédicas, orar o recibir palabras de aliento, esta medida representa un duro golpe para el cristianismo en China.
Muchos ven esta decisión como un intento por apagar las voces que hablan de la salvación. Sin embargo, la historia demuestra que la fe cristiana, aunque perseguida, nunca ha sido destruida. Desde los primeros discípulos hasta los creyentes de hoy, el mensaje de Cristo siempre ha encontrado una forma para mantenerse vivo, incluso en medio del silencio impuesto por los poderosos.
Lo que está ocurriendo en China es, sin duda, un llamado a la oración y reflexión. Porque nosotros que aún vivimos en un país donde existe la libertad de expresión, debemos valorar y aprovechar esta oportunidad para hablar de Dios sin miedo, compartir su palabra y ser luz en medio de la oscuridad. No sabemos hasta cuándo tendremos esta libertad, por eso, seamos agradecidos con Dios y usemos nuestras voces mientras podamos.
Porque aunque el mundo intente callar la verdad, el evangelio nunca será silenciado. Sigue vivo latiendo en el corazón de millones que creen, confían y esperan en él.

Director, redactor y columnista del medio de comunicación ‘Perú Católico’.


