¿Acto de fe o superstición? Sepa porqué algunas personas cuelgan un rosario en el carro
Llevar un rosario colgado en el auto es algo bastante común. Para muchos, es un símbolo de fe y un recordatorio de la presencia de Dios en la vida diaria. Para otros, tiene un valor sentimental, pues puede estar asociado a alguien importante o a un momento especial, como un regalo de bautizo, confirmación o alguna celebración religiosa.
Tener el rosario a la vista, especialmente durante los trayectos cotidianos, nos recuerda la importancia de mantener una actitud de oración y confianza en Dios.
Sin embargo, es importante recordar que el rosario no es un adorno ni un objeto de buena suerte. Su valor espiritual no está en el hecho de llevarlo colgado, sino en rezarlo con devoción. Verlo solo como un accesorio decorativo puede hacer que olvidemos su verdadero significado.
¿Es protección o superstición?
El rosario es un sacramental, es decir, un signo que ayuda a disponer el corazón hacia la fe y la oración. No tiene poder por sí mismo; no es un amuleto mágico. Pensar que nos protege solo por tenerlo colgado sería caer en la superstición, desviando la confianza de Dios hacia el objeto.
Lo esencial es la intención:
- El rosario nos invita a la meditación.
- Nos recuerda la Pasión de Cristo y la intercesión de María.
- Nos acompaña y fortalece espiritualmente… siempre y cuando lo oremos.
¿Puede ser un distractor al manejar?
Desde el aspecto práctico, colgar un rosario en el retrovisor puede representar una distracción si es grande o se balancea demasiado, llegando incluso a obstaculizar la visibilidad.
Ni la Iglesia ni las leyes de tránsito prohíben esta práctica, pero se recomienda prudencia:
✅ Si decides llevarlo, procura que sea pequeño y discreto.
✅ Que no afecte tu visión al conducir.
✅ Que sea un recordatorio de oración, no un adorno más.
Conclusión: Tener un rosario en el carro está bien, siempre que sepamos por qué lo llevamos.
No es para “proteger” el auto, sino para recordarnos rezar, confiar y caminar con Dios, también en el camino.

Director, redactor y columnista del medio de comunicación ‘Perú Católico’.


