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53.- Iglesia ante el Bicentenario: Monseñor José de Cuero y Caicedo, patriota quiteño, muerto en Lima (1735-1815)

53.- Iglesia ante el Bicentenario: Monseñor José de Cuero y Caicedo, patriota quiteño, muerto en Lima (1735-1815)

Perú Católico, líder en noticias rumbo al Bicentenario de la Independencia. Este artículo es escrito por el Doctor e Historiador José Antonio Benito.

El pasado 10 de diciembre del 2015, con motivo de su bicentenario, se rindió homenaje en Lima al prelado y prócer de la Independencia hispanoamericana don José de Cuero y Caicedo, obispo de Quito (1735-1815), que falleció estando circunstancialmente de paso por la ciudad de Lima. v El acto contó con el patrocinio de la Embajada del Ecuador en el Perú y es organizado conjuntamente por la Oficina de Prolima (órgano gestor de la recuperación del Centro Histórico de Lima) y el Patronato del Patrimonio de la Salud en el Perú. En la «Reseña histórica del Hospital de San Andrés y del obispo Cuero y Caicedo en el bicentenario de su muerte (1815-2015)», del Dr. Teodoro Hampe Martínez, distinguido historiador y académico, recordó que los restos mortales del obispo Cuero y Caicedo siguen reposando hoy en la vieja cripta del Hospital de San Andrés, lugar de gran trascendencia para la historia de la medicina y la cultura autóctona peruana. En tal sentido, mantiene plena validez la observación que hiciera en 1937 el ilustre comisionado e historiador José de la Riva-Agüero y Osma.

Natural de Popayán (Colombia), 12.IX.1735, cursó sus primeros estudios en el seminario de su Popayán natal. Fue a Quito para estudiar en la Universidad jesuítica de San Gregorio, donde se doctoró en Teología. Después pasó a la Universidad de Santo Tomás de Aquino, de los frailes de la Orden de predicadores, para seguir Leyes; se graduó en 1768, y el 20 de junio de ese año se incorporó al Cuerpo de abogados quiteños.

Expulsados los jesuitas, se hizo cargo de la dirección del colegio seminario de San Luis, que había sido de dicha Orden, y allí enseñó Filosofía. A la tradicional enseñanza aristotélica unió novedades de Descartes y Gassendi. En 1769 desempeñaba la cátedra de Prima de Teología en la secularizada Universidad de San Gregorio. En octubre de 1778 el Rey le concedió el título de medio racionero en la iglesia catedral de Quito, y el obispo de Quito, Sobrino y Minayo, le designó provisor y vicario general de obispado. En este tiempo se distinguió en la predicación sagrada por un estilo especialmente florido y elocuente, que Espejo criticó acerbamente en El nuevo Luciano de Quito, en la conversación nona.

En 1791 fue socio fundador de la Sociedad Patriótica de Amigos del País.

En 1795 volvió a Popayán de maestrescuela y pasó luego a deán del cabildo eclesiástico. Pero sólo permaneció dos años. En 1797 el Rey lo promovió al episcopado de Cuenca (en la Audiencia de Quito).

Mientras se preparaba para asumir esa sede, en 1799 murió el obispo de Quito, y el Rey nombró a José Cuero para ese obispado. Se posesionó de su diócesis en 1802.

Como obispo de Quito vivió el grito de independencia, dado en Quito el 10 de agosto de 1809, y ocupó la vicepresidencia de la nueva Junta de Gobierno.

Incluido en el proceso que se siguió a los revolucionarios de agosto, se defendió con altivez. Tras la matanza de varios de los revolucionarios en los calabozos del Real de Lima, el 2 de agosto de 1810, intervino para pacificar al pueblo. Decidido por la causa de la independencia, formó parte de la nueva Junta. Elegido presidente por el pueblo, presidió el Congreso que se reunió en enero de 1812 para dictar Constitución. Y con sus pastorales y su predicación movió a gran parte del clero a trabajar por la causa de Quito y contra los ejércitos españoles.

Al entrar Montes en Quito, Cuero fue nuevamente encausado, y en espera de que llegase de España el proceso acusatorio allá remitido, se le envió en 1815 a Lima donde murió el 9 de octubre de ese mismo año.

De paso hacia España, vía Cabo de Hornos, arribó a Lima, donde murió meses después, a los 81 años, y fue sepultado en el Hospital de San Andrés.

Foto del autor de esta sección y de este artículo: Doctor e historiador José Antonio Benito.

*No olvides de ingresar a este enlace en donde encontrarás todos los personajes que forjaron nuestra independencia: https://perucatolico.com/c/la-iglesia-ante-el-bicentenario/

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