David Franco Córdova

¡Centenario de la Basílica de María Auxiliadora!

¡Centenario de la Basílica de María Auxiliadora!

Perú Católico, líder en noticias.– Este domingo 26 de julio de 2020 se inicia el Año Jubilar por el centenario de la Basílica de María Auxiliadora de Lima, inaugurada en julio de 1921 como “Homenaje nacional por el centenario de la independencia del Perú”.

Por: David Franco Córdova, Historiador de la Congregación Salesiana del Perú. dfranco@salesianos.pe

La Basílica de María Auxiliadora de Lima es el principal templo construido por los Salesianos en el Perú. Sus planos fueron diseñados por el arquitecto italiano Ernesto Vespignani, quien dirigió el inicio de los trabajos de construcción en 1916, con miras al primer centenario de la independencia. Como tal, fue inaugurada el 30 de julio de 1921 como parte de las fiestas del centenario. A la ceremonia asistió el presidente Augusto B. Leguía acompañado de las principales autoridades civiles, militares y eclesiásticas del país.

A un siglo de este suceso, señalamos por qué este templo y su centenario son importantes para la sociedad peruana en su conjunto.

  1. Homenaje Nacional por el Centenario de la Independencia.

Su condición de templo-homenaje en gratitud a María Auxilium Christianorum por el primer siglo de vida independiente contó con el aval de monseñor Ángel Jacinto Scapardini, Delegado Apostólico del Papa Benedicto XV en el Perú, y de monseñor Pedro Manuel García Naranjo, Arzobispo de Lima, quienes en 1916 suscribieron dicho título. A este proyecto se sumarían los obispos de diversas diócesis, quienes remitieron cartas de adhesión y limosnas recolectadas entre su feligresía, en favor de esta obra.

Los plazos resultaron insuficientes y el templo no estuvo totalmente concluido para julio de 1921, fecha central del centenario. Sin embargo, su condición de monumento en gratitud a Dios por los cien años de vida independiente exigía a los Salesianos inaugurarlo en esa fecha y a las autoridades asistir a dicha ceremonia. Así, al momento de su ceremonia inaugural, no tenía su característica torre y aún no estaba completamente techado. Tampoco tenía la ornamentación que hoy la caracteriza: carecía de lienzos, vitrales, piso de mármol, órgano y altares de mármol. Era un cascarón incompleto y casi vacío.

Finalmente fue concluido en 1924 y fue re-inaugurado el 8 de diciembre de ese año, conmemorando el centenario de la batalla de Ayacucho, reafirmando su condición de ofrenda patriótica y conmemorativa.

2. Único templo republicano en el Perú con rango basilical

Ubicada en el distrito de Breña, nuestra basílica es uno de los doce templos que ostentan el título pontificio de “basílica menor” en el Perú (“basílica mayor” es un título reservado solo para las cuatro de Roma: San Pedro, San Juan de Letrán, Santa María la Mayor y San Pablo Extramuros). Pero de todos, es el único construido después de la independencia. Los demás son templos construidos en el virreinato. En 1962 el papa Juan XXIII le otorgó esta dignidad por su riqueza arquitectónica, ornamental y reconocido espacio de devoción mariana en la ciudad de Lima.

3. Hito del paisaje urbano de Lima

Nuestra basílica es uno de los íconos arquitectónicos más representativos del paisaje urbano de la ciudad de Lima. Su torre de 56 metros, a pesar de la proliferación de edificaciones que la superan en altura, es aún visible desde varios kilómetros a la redonda y fue por varios años la estructura más elevada de Lima hasta la construcción entre 1953 y 1956 de la antigua sede del Ministerio de Educación en el Parque Universitario.

4. Modelo de arquitectura religiosa.

El padre Ernesto Vespignani llegó a Lima el 2 de marzo de 1916 para preparar los planos de nuestra basílica. Durante sus tres meses en nuestra ciudad diseñó un templo de estilo “románico-bizantino”, que contaba con un frontis que denominó “monocuspidal”: es decir, un solo punto de máxima altura, al centro de la fachada, elemento innovador en la arquitectura local. Además, su torre central tendría casi sesenta metros de altura, convirtiéndose en la estructura más alta de Lima.

Desde entonces se convirtió en un referente para los nuevos templos de la ciudad, hasta los tiempos del Concilio Vaticano II. Contribuyó a superar el modelo de fachada eclesial existente en Lima durante más de tres siglos, que tenía como signos distintivos una portada retablo con dos torres escoltándola. Este nuevo modelo, consistente en una gran torre central sería imitado por otros templos construidos en Lima como San Francisco de Barranco, Santa Beatriz de Lince e incluso en Ica por el Santuario del Señor de Luren.

5. Algunos más

  • El 2 de junio de 1925 fue “agregada” a la Basílica de San Pedro de Roma por decreto del cardenal Rafael Merry del Val, firmado en el Vaticano. Desde entonces “todas las indulgencias y gracias espirituales” de la basílica vaticana son también recibidas en nuestra basílica de Breña.
  • El 24 de mayo de 1940 ocurrió un violento terremoto, el peor que azotó Lima en todo el siglo XX. A pesar de que nuestra basílica era el lugar con mayor aglomeración de todo Lima (se celebraba la misa central de la Fiesta de María Auxiliadora) y los daños estructurales que sufrió fueron grandes (las bóvedas sufrieron rajaduras y tuvieron que ser demolidas), no hubo un solo herido en todo el templo. Esto motivó a que el Arzobispado de Lima, con el aval del Papa Pío XII, estableciera su fiesta para toda la arquidiócesis.
  • Nuestra Basílica fue declarada Santuario Mariano Arquidiocesano el 5 de junio de 1987, por decreto del cardenal Juan Landázuri Ricketts, arzobispo de Lima.
  • Su colección de lienzos, vitrales, mármoles y bronces de artistas peruanos y extranjeros hacen de ella el principal repositorio de arte religioso del siglo XX en todo el Perú.

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