www.perucatolico.com
Logo Perú Católico PERÚ CATÓLICO
Señor de los Milagros Papa León XIV en Perú
✈️ VISITA APOSTÓLICA 2026
¡Papa León XIV en Perú!
Vamos contando los días para recibir al Santo Padre
00 DÍAS
00 HORAS
00 MIN
00 SEG
11 DE NOVIEMBRE DE 2026 · 5:00 P. M.
COBERTURA ESPECIAL →

¿Es la Misa o el padrecito lo aburrido?, por Francoscomentarios

francoscomentarios-misa-aburrida-peru-catolico-4

Seamos honestos.
La Misa no siempre aburre porque sea larga.
Aburre porque llegamos tarde por dentro.

El padrecito puede ser ‘chevere` o aburrido’ pero no vas por él.
Si vas por él, no vas por lo esencial. Y ahí sí preocúpate.

El cuerpo está sentado.
La rodilla se dobla.
La boca responde “Amén”.
Pero el corazón…
el corazón está en el mercado, en el celular, en el problema, en la excusa,
en lo que comeremos a la salida de Misa.

Y entonces decimos la frase comodín, la más usada después del Padre Nuestro:
“La Misa es aburrida”, “Cuánto falta”.
Sin descartar que miramos la hora en el reloj de nuestra muñeca
como si mirando se acelera la Misa.

No.
Duro, pero justo:
aburrido está el corazón que ya no espera nada.

Porque cuando uno ama, no se aburre.
Cuando uno espera, no bosteza.
Cuando uno necesita, no mira el reloj.

La Misa no es un show.
No es Netflix.
No es motivación express.

Es Dios partiéndose en pan delante de tuyo, en tu cara, pero muchos con caras de espaldas.

Y ahí empieza el drama.

Nos quejamos del sacerdote,
de la homilía,
del coro,
del calor,
del niño que llora,
del señor o señora que canta fuerte…

Todo menos mirarnos por dentro y decir:
“Hace rato que no vengo a encontrarme con Dios, vengo a cumplir”.

Cumplir cansa.
Amar no.

La Misa aburre cuando dejamos de creer que ahí pasa algo real.
Cuando olvidamos que no vamos a “escuchar”, sino a ofrecernos.
Cuando ya no llevamos nada al altar porque vivimos anestesiados.

Porque la Misa no se mira.
La Misa se vive.
Y para vivirla hay que llegar con heridas, con preguntas, con pecados, con cansancio…
no con soberbia espiritual.

Duele decirlo, pero alguien tiene que hacerlo con caridad:
el problema no es que Dios no hable.
El problema es que ya no estamos escuchando.

Nos acostumbramos a lo sagrado.
Y lo sagrado, cuando se vuelve costumbre, se vuelve invisible.

Por eso la Misa nos parece larga.
Porque el corazón se fue primero.

Y sin embargo…
Dios sigue yendo.
Todos los domingos.
Aunque no lo miremos.
Aunque bostecemos.
Aunque estemos fríos.

Eso sí es amor fiel.
Lo demás… son excusas.
Entonces, ahora pregúntate: ¿seré yo el aburrido?

Por: «Franco…el que no lleva reloj y apaga el celular en Misa«.

  • Periodista y director de Perú Católico. Escribe en su sección Francoscomentarios, un espacio donde la fe piensa, opina y no se queda callada.

    Ver otros artículos
Agenda del Papa León XIV en Perú 2026 Agenda del Papa León XIV en Perú 2026